El pasado 29 de junio se celebró el “Día Nacional de la Papa” en el Ecuador. Este tubérculo se ha convertido en uno de los alimentos más productivos e importantes del país, al ser un ingrediente básico en la dieta de la población. PepsiCo en calidad de agroindustria conmemoró esta fecha como una de las empresas en proveerse a gran escala de los mejores ejemplares de papa para llegar a sus consumidores locales con marcas.
Este empresa juega un papel muy importante en la potencialización del sector agrícola, ya que como comprador industrial busca desarrollar las habilidades de los agricultores y establecer protocolos y herramientas que permitan optimizar los recursos y obtener mayores rendimientos a través del uso de tecnologías amigables con el medio ambiente durante el proceso de producción.
De esta forma, los agricultores se constituyen en socios estratégicos, manejando una relación a largo plazo. Varios proveedores de materia prima agrícola que mantienen un contrato con PepsiCo cuentan con la certificación del Programa de Agricultura Sustentable, “SFP” por sus siglas en inglés (Sustainable Farming Program), con los que trabajan para elevar los estándares para el uso eficiente de los recursos, la conciencia ambiental y los derechos humanos, generando resultados positivos a nivel social, económico y ambiental.
Por otro lado, en alianza con el Banco Interamericano de Desarrollo, PepsiCo presenta el Fondo para Agricultura de Siguiente Generación, con el fin de desarrollar estrategias que permitirán impulsar el crecimiento social y económico del sector agrícola en general, destacando y beneficiando la valiosa labor de las mujeres agricultoras en la cadena de producción de papa. El programa se iniciará con un piloto de US$2 millones en el que participarán 850 mujeres productoras de papa en Ecuador, República Dominicana y Guatemala. A nivel local, está presente en Cotopaxi, Carchi, Imbabura y Pichincha, y el objetivo es ampliar el alcance a otras provincias con agricultores que quisieran pertenecer al programa.
Además, frente a algunos desafíos, junto con actores nacionales importantes en el ámbito agropecuario, como con el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias- INIAP, la compañía ha trabajado para facilitar el acceso a semilla certificada producida localmente y beneficiar el proceso de siembra y cosecha de papa en excelentes condiciones, a pesar de la presencia de Bactericera cockerelli, más conocida como Paratrioza, la cual ha traído graves consecuencias en el sector agrícola, principalmente de la sierra ecuatoriana como: cultivos de papa abandonados y afectación en otros cultivos de solanáceas, dando como resultado a agricultores con grandes pérdidas.
De esta manera, se reafirma su compromiso de seguir impulsando el desarrollo económico y social del país como compradores industriales de papa a través de la continua colaboración junto a un aproximado de 100 personas que trabajan en todo el proceso de producción de esta materia prima: desde la siembra, desarrollo, cosecha y transporte hasta sus instalaciones. Anualmente, la empresa compra aproximadamente diez mil toneladas de papa en el Ecuador y, a nivel global se ha establecido la meta de beneficiar alrededor de 250.000 personas que producen de forma sostenible el 100% de sus ingredientes agrícolas claves, para el 2030.





