En el Campo Olímpico de Golf de Río de Janeiro, Brasil, el Green es un espacio visitado cada vez con más frecuencia por animales salvajes. Esto se debe, dicen los expertos, a que ya no llegan tantos jugadores por la pandemia.
Mientras algunos temen encontrarse con caimanes, zorros, capibaras y hasta serpientes, varios deportistas y aficionados disfrutan de su compañía y hasta encuentran divertido el desafío de que la pelota caiga cerca de ellos.





