Imagen referencial de pago sin contacto

Más del 90 % de los pagos que procesa en Ecuador una de las principales redes internacionales de tarjetas ya se hacen sin contacto. Hace tres años ese indicador era cercano a cero.

El dato corresponde a las operaciones de esa red en el país, no al conjunto de todas las transacciones. Aun así, coloca a Ecuador entre los mercados de América Latina con mayor uso de este método: acercar o acercar el celular al datáfono, sin insertar ni deslizar la tarjeta.

Los pagos con tarjeta crecen a doble dígito en los últimos 12 meses. El avance se explica sobre todo por el hábito de los consumidores. El efectivo, sin embargo, todavía representa casi la mitad de los pagos de los ciudadanos.

La brecha está en los comercios. Hay unos 300.000 puntos de aceptación digital activos en Ecuador, frente a más de dos millones en Colombia. En terminales por cada 1.000 habitantes, Ecuador tiene la menor penetración de la región Andina: cerca de 25 % menos que Colombia y aproximadamente una cuarta parte de la de Perú.

Tres factores limitan una mayor adopción en los negocios: poca infraestructura de cobro, escaso uso de tecnologías que no exigen un datáfono tradicional y falta de incentivos públicos y privados para sumar comercios pequeños. El 99 % de las empresas en Latinoamérica son pymes, y ahí se concentra la oportunidad.

La penetración de internet y telefonía móvil supera el 75 %. En cambio, el país está rezagado en tokenización, la tecnología que protege los datos de la tarjeta en compras en línea: tiene cerca de un tercio del nivel de Colombia y una sexta parte del de Perú.

Para 2027 está previsto el lanzamiento de una herramienta que convierte el teléfono del comercio en un punto de cobro, sin instalar de entrada un datáfono. El objetivo es ampliar la aceptación digital donde hoy sigue predominando el efectivo.