
Quilotoa, el cráter turquesa de los Andes ecuatorianos.

En el extremo occidental de los Andes septentrionales, en la provincia de Cotopaxi, el volcán Quilotoa guarda uno de los paisajes más impactantes de Ecuador: una laguna de intenso color azul turquesa dentro de su caldera.
La laguna, de unas 307 hectáreas, se forma a unos 3.500 metros de altitud. Su color se debe a minerales y gases disueltos —como dióxido de carbono y sulfuro de hidrógeno— que se intensifican con la luz del sol. El borde del cráter alcanza los 3.914 metros.
El volcán y su laguna forman parte de la Reserva Ecológica Los Ilinizas, creada en 1996. Es uno de los destinos de aventura más visitados de la Sierra: se puede recorrer el borde del cráter, descender hasta la orilla o simplemente detenerse a mirar un paisaje que cambia de tono según la hora y las nubes.

Un gigante de la Avenida de los Volcanes que fascina por lo que esconde en su interior: no lava, sino un espejo de agua mineralizada en pleno páramo andino.




