Foto: Javier SORIANO | AFP - Getty Images

Al menos 68 personas han perdido la vida y más de 500 pasajeros se han visto afectados como consecuencia de una grave colisión entre dos trenes de alta velocidad registrada la mañana de este miércoles en las inmediaciones de la localidad de Urda, en la provincia de Toledo, a unos 140 kilómetros al sur de Madrid.

El siniestro ocurrió sobre las 8:54 hora local en el punto kilométrico 118 de la línea que conecta Madrid con Andalucía, cuando el tren procedente de Madrid embistió por la parte posterior a otra formación que, según las primeras evaluaciones preliminares, se encontraba detenida sobre la vía férrea. El impacto provocó que varios vagones descarrilaran y al menos dos de ellos se precipitaran por un terraplén, generando escenas de desconcierto y atrapando a decenas de pasajeros entre los restos metálicos.

En el momento del trágico suceso, un total de 544 personas viajaban a bordo de ambas formaciones, repartidas entre los 397 ocupantes del convoy de Renfe y los 147 que transitaban en el servicio de Iryo. Las primeras hipótesis apuntan a un fallo imprevisto en el sistema de señalización y seguridad LZB —que sufrió una caída en sus comunicaciones informáticas poco antes del accidente—, lo que obligó a detener los trenes en la zona y derivó en una presunta confusión en la gestión del tráfico por parte del centro de control de Adif al autorizar la marcha del convoy de Renfe sin percatarse de la presencia del otro tren detenido en la vía.