Las aplicaciones inteligentes los algoritmos facilitan nuestro día a día. Al mismo tiempo, nuestros datos se convierten en una mercancía valiosa sobre la que no tenemos ningún control. Robots provistos de inteligencia artificial se comercializan como amigos o parejas sexuales. En los hospitales la inteligencia artificial permite desarrollar terapias individualizadas contra el cáncer. Las noticias falsas repercuten en los debates, mientras que troles y bots influyen en la opinión pública. El mundo digitalizado pone a nuestra sociedad frente a enormes retos