El uso de la mascarilla se ha convertido en una de las herramientas más poderosas para evitar los contagios de Covid-19. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las mascarillas sirven como barrera para las gotículas que expelen las personas al respirar, hablar o toser; y su uso en el mundo no es negociabl, salvo ciertas excepciones .

Si bien el tapabocas protege la salud  personal y la de los demás, su uso prolongado puede tener efectos adversos para la piel del rostro; provocando problemas cutáneos como descamación, irritaciones, alergias y hasta problemas de acné. “Por ello, es importante adoptar una rutina de cuidado apropiada que permita mantener la piel del rostro saludable”, señala Natalia Peña, cosmetóloga de Oriflame.

Te compartimos algunos consejos para mantener la piel del rostro saludable ante el uso prolongado del tapabocas:

  • Limpiar. El uso del tapabocas genera humedad, bloqueando la respiración de los poros, lo que puede generar brotes e irritación. Es importante lavar el rostro antes y después de colocarse la mascarilla, con productos que contengan ingredientes naturales y no sean abrasivos.

 

  • Hidratar. Una vez que se limpia el rostro, se debe proceder a la hidratación con el fin de evitar resequedad o descamaciones tras largas horas de uso de la mascarilla. El producto a utilizar, dependerá de las necesidades de la piel. Si es grasa se puede aplicar un gel hidratante, y si es seca: una crema. De esta manera, se crea una barrera en el cutis para dejarlo protegido. La rutina de hidratación se puede realizar 3 veces al día siempre y cuando se apliquen los productos adecuados. El uso de una crema o gel hidratante del día brinda una hidratación integral, además protege la piel de factores dañinos que puedan ser provocados por el tapabocas. La crema o gel hidratante nocturno, por otra parte, ofrece a la piel una compensación de carencias nutritivas, mientras que la ayuda en su proceso de regeneración natural que realiza durante la noche.

 

  • Dejar que la piel respire. Por la salud de la piel del rostro en la actualidad, lo ideal es dejar a un lado el maquillaje o que su uso no sea tan seguido, así la piel podrá respirar y descansar; además, alejará las bacterias que pueden proliferarse por el uso del tapabocas con el maquillaje.

 

  • Protegerla del sol. Aunque la mascarilla cubra parte de nuestro rostro, no significa que nos proteja de los rayos ultravioletas. Por ello, el uso de un protector solar continúa siendo indispensable en todas las áreas del rostro, estén expuestas directamente o no.

 

  • Usar bálsamo de labios. Los labios también se resecan y pueden agrietarse con el uso de la mascarilla. Por ello, es importante aplicar diariamente un bálsamo de labios que nos permita tenerlos hidratados.

 

  • Aplicar una mascarilla una o dos veces a la semana. El uso constante de mascarillas faciales no solo mejora la apariencia de la piel sino que permite otorgarle un extra de hidratación. Lo ideal es utilizarlas al menos una vez a la semana y poco a poco hacerlas parte de la rutina de cuidado facial en esta nueva normalidad. Puedes empezar con una mascarilla rica en antioxidantes.

 

  • Beber mucha agua. La hidratación de la piel empieza por un adecuado consumo de agua. Ahí radica la importancia de mantenerte siempre hidratada, consumiendo por lo menos 2 litros de agua diariamente.

 

  • Consumir multivitamínicos. Además de llevar una dieta saludable para favorecer al cuidado de la piel, se puede complementar la nutrición con el consumo de suplementos que ayudarán con la provisión de antioxidantes necesarios para reducir los riesgos provenientes de los rayos solares, fortalecer la barrera de hidratación de la piel y combatir de manera más efectiva problemas inflamatorios que pueden ser provocados por el uso frecuente de la mascarilla.