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El 23 de octubre de 2001, Apple presentó el primer iPod, un reproductor de música digital que prometía almacenar hasta 1.000 canciones en un dispositivo que cabía en el bolsillo. La innovación marcó un antes y un después en la manera de llevar y escuchar música fuera de casa.

En aquel momento, los reproductores MP3 ya existían, pero muchos tenían una capacidad de almacenamiento limitada o resultaban poco prácticos. El iPod incorporó un disco duro de 5 GB, una batería con hasta 10 horas de autonomía y una rueda de desplazamiento que permitía recorrer la biblioteca musical con facilidad. Su precio inicial fue de 399 dólares y, para utilizarlo, era necesario conectarlo a una computadora Mac.

El lanzamiento fue impulsado por Steve Jobs, entonces director ejecutivo de Apple, quien presentó el dispositivo como una nueva forma de llevar la colección musical personal a cualquier lugar. El iPod salió a la venta el 10 de noviembre de 2001 y, con el tiempo, se convirtió en uno de los productos más emblemáticos de la compañía.

Su impacto fue más allá de la tecnología: contribuyó a transformar los hábitos de consumo musical y preparó el terreno para una nueva etapa en la distribución digital de canciones, que posteriormente se expandiría con las tiendas de música en línea y los teléfonos inteligentes.

A 25 años de su presentación, el iPod permanece como un símbolo de una época en la que llevar mil canciones en el bolsillo parecía revolucionario, antes de que los celulares y las plataformas de streaming convirtieran el acceso a millones de canciones en algo cotidiano.