Tom Dean tuvo que suspender su entrenamiento por semanas. Aun así, logró completar los 200 metros libres en 44,22 segundos.
El nadador británico Tom Dean pasó de sufrir un doble contagio de coronavirus, a protagonizar una doble medalla en Tokyo 2020.
Era incapaz de «subir las escaleras sin toser o jadear», recuerda Dean.
En cada ocasión tuvo que mantenerse aislado y suspender sus entrenamientos durante tres semanas.
Al regresar a las piscinas, sus rutinas tuvieron que ser modificadas para prevenir daños a largo plazo en su cuerpo.
«Es increíble, tener una medalla de oro en mi cuello es un sueño hecho realidad», dijo Dean a la agencia Reuters tras su victoria.
«Sentado en mi apartamento, en aislamiento, una medalla olímpica estaba a millones de kilómetros de distancia».
Fuente: El Nacional





