Estudio revela cuáles fueron los medicamentos más vendidos en Ecuador a partir de la pandemia de COVID-19

La pandemia suscitada por la propagación del COVID-19 tuvo un fuerte impacto en el sector farmacéutico, que se convirtió en uno de los más estratégicos y de alta demanda. Las recomendaciones de seguridad y cuidado personal permitieron que las personas presten más atención a su salud y busquen alternativas para mantenerse sanas. Un estudio realizado por Farmacias Económicas revela que los medicamentos más demandados en Ecuador entre marzo y octubre del 2020 incluyen: expectorantes, antihipertensivos, antiparasitarios, antibióticos y analgésicos. Asimismo, artículos como mascarillas, desinfectantes, alcohol, suplementos y multivitamínicos fueron los preferidos por la gente para afrontar la crisis sanitaria y reforzar su sistema inmunológico.

De acuerdo con Andrea Vernaza, Gerente de Categoría de Farmacias Económicas, el informe revela que los ecuatorianos se enfocaron en adquirir medicamentos para el tratamiento de infecciones virales, para incrementar sus defensas, para conciliar el sueño, así como para el cuidado osteomuscular y hepático. A continuación, se presentan los principales resultados del estudio, con cifras tomadas de las sucursales de Farmacias Económicas a nivel nacional.

Top 8 de las medicinas más compradas:

1.Expectorantes: El compuesto “N-acetilcisteína” utilizado para facilitar la expulsión de flema y secreciones nasales, asociados a gripes y catarros fue el que más se solicitó. Su crecimiento fue de un 201% en comparación a meses normales sin pandemia.

2. Antihipertensivos: Estos medicamentos que son usados para reducir el riesgo cardiovascular en personas con hipertensión arterial, tuvieron un crecimiento de entre el 100 y el 172%. Son un aliado para controlar la presión arterial hasta niveles adecuados. “Sobre todo personas de la tercera edad se abastecieron de estos productos para continuar sus tratamientos en casa y no suspenderlos debido a la pandemia”, asegura Vernaza.

3. Antibióticos: Pastillas y cápsulas de azitromicina y amoxicilina para reducir el dolor y molestias asociadas al COVID-19,  tuvieron un incremento de uso que asciende al 110%.

4. Antiparasitarios: Un estudio internacional reveló que un medicamento antiparasitario era capaz de matar al nuevo coronavirus en 48 horas. Seguramente las personas quisieron estar prevenidas y compraron este producto específicamente para este propósito, y en otros casos para el tratamiento de infecciones causadas por bacterias y parásitos. Su venta creció hasta un 95%.

5. Analgésicos: Se conoce que los dolores crónicos y progresivos afectan la calidad de vida en gran medida. Así pues, los consumidores se abastecieron de todo tipo de analgésicos de vía oral y vía tópica para tratar dolores. Estos crecieron en un 52

6. Suplementos multivitamínicos y alimenticios: Varias personas se enfocaron en conseguir suplementos con un aporte importante de vitaminas (C, D y E) para reforzar sus defensas y estar preparados ante cualquier escenario o afectación posible. También hubo una  gran demanda de suplementos alimenticios, especialmente para personas mayores de 50 años. El consumo de estos productos se incrementó en un 44%.

7. Inductores del sueño: Medicamentos esenciales para el descanso adecuado fueron de gran ayuda para que las personas puedan conciliar el sueño que en muchos casos fue interrumpido por episodios de estrés o ansiedad. Sus compuestos contienen: calcio, magnesio y vitamina B6 para dormir mejor. Se registraron aumentos del consumo de un 40%.

8. Antiulcerosos. Se usan principalmente para el tratamiento de la úlcera gástrica y/o la úlcera duodenal. Al ser una patología crónica, muchas personas con este tipo de problemas se abastecieron de este tipo de medicamento que ayuda aliviar los síntomas, cicatrizar la úlcera y evitar que vuelva a formarse. La venta de este producto creció en un 30%.

Sobre las nuevas tendencias de consumo:

Según Vernaza, el consumidor de farmacia tuvo una clara inclinación hacia las compras telefónicas y el servicio a domicilio en general. Estos canales fueron un gran apoyo para reducir la exposición social y evitar que las personas vulnerables deban salir de casa para adquirir insumos que muchas veces son fundamentales para su salud. Las promociones y descuentos creados aportaron aún más al consumo local.

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