Un 19 de octubre de 1781 terminó la Batalla de Yorktown con la rendición del ejército británico. Fue el hito que inclinó de forma definitiva la Guerra de Independencia de Estados Unidos.
El general Charles Cornwallis, cercado en Yorktown (Virginia) por las fuerzas de George Washington y las francesas del conde de Rochambeau, no pudo recibir refuerzos por mar. La flota francesa de De Grasse había bloqueado la bahía de Chesapeake. Tras semanas de sitio, Cornwallis capituló.
La rendición no acabó de inmediato la guerra, pero dejó claro que Gran Bretaña no podía sostener el esfuerzo militar en las colonias. Las negociaciones de paz culminaron con el Tratado de París, firmado en 1783, que reconoció la independencia de los Estados Unidos.





