Cristiano Ronaldo rompió el silencio este 6 de octubre de 2026 sobre su salida de la concentración de Portugal. En un comunicado, acusó a Jorge Jesus de incumplir un acuerdo sobre sus minutos y asumió la responsabilidad de haberse marchado.

Según su versión, después del Mundial 2026 tenía decidido dejar la selección. En el vuelo de regreso desde Estados Unidos, el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol le pidió que lo reconsiderara y le consultó por Jesus como nuevo entrenador. Ronaldo dice que respaldó esa elección.

Cuenta que Jesus le planteó no viajar a Noruega ni a Dinamarca para cuidar su estado físico: jugar el primer partido, quedarse en Portugal y reincorporarse para el cierre de locales. Lo rechazó. “Ese privilegio de quedarme en Portugal no habría sido un buen ejemplo”, escribió. Fue titular ante Gales, en el debut de Jesus, salió sustituido y entregó el brazalete a Bruno Fernandes.

El choque, según él, llegó ante Noruega. Un asistente lo llamó en el almuerzo y Jesus le preguntó si podía jugar 30 minutos. Aceptó y calentó desde el descanso. No ingresó. “El entrenador había incumplido su palabra”, dijo. Al final no saludó a la afición, un gesto del que también se disculpó. Abandonó la concentración antes del partido ante Dinamarca.

Jesus había dicho que el plan, pactado, era que no jugara ante Noruega ni Dinamarca, y que lo hizo calentar porque pensó que podía hacer falta. Ronaldo sostiene que esa explicación pública no coincidió con lo hablado en privado.

El delantero, de 41 años y máximo goleador histórico de Portugal, pidió perdón a sus compañeros y a los portugueses. “No debí hacerlo. La responsabilidad es exclusivamente mía”, escribió. Dijo que aceptará la suspensión que imponga la Federación y que, si está bien físicamente y marca con el Al-Nassr, volverá a estar disponible. No anunció el retiro.