Día de la Mujer: cómo los cambios hormonales afectan a su salud visual

1. Sobre los cambios hormonales y los efectos en la salud visual

  • La visión, así como todo en el cuerpo humano, requiere de un equilibrio hormonal para un correcto funcionamiento. Las diversas etapas de la vida de la mujer alteran la producción de las hormonas, cuyo efecto se evidencia en la agudeza visual, aunque no siempre de manera negativa, pues en ciertas ocasiones los cambios hormonales mejoran la visión.
  • Cuando se dan estos cambios repentinos en la visión, en la mayor parte de los casos son temporales y duran mientras se equilibran las hormonas nuevamente. Por eso es importante visitar a un especialista médico y así asegurar que el cambio es estacional, y que no se debe a otras patologías. “Si una mujer se da cuenta de que ya no necesita lentes, o que con los que tiene ya no ve bien mientras atraviesa por un proceso de embarazo o de menopausia, es mandatorio que acuda a la revisión de un endocrinólogo y de un oftalmólogo u optómetra”, asegura Lalama.
  • Los cambios hormonales pueden ocasionar alteraciones en la visión, además de los cambios en la agudeza visual. El experto cuenta que afecciones como la miopía, ojo seco, irritación y ojo rojo son algunas consecuencias leves, producidas cuando hay un cambio hormonal. Esto se debe, en parte, a que algunos de los tratamientos usados para nivelar las hormonas inciden en la calidad de la lágrima, lo que genera este tipo de alteraciones.
  • No obstante, la revisión médica es necesaria debido a que los cambios hormonales pueden evidenciar o agudizar trastornos como cataratas, glaucoma, dolores migrañosos y fotobias. Esto se da tanto por el cambio hormonal como por la edad.

2. Sobre los efectos del embarazo en la salud visual 

  • Se suele decir que entrar en un periodo de gestación mejora o daña la salud visual, lo cual es cierto. Así como el cuerpo de la mujer se adapta de diferentes maneras para permitir el desarrollo del feto en el útero, también experimenta cambios sobre los ojos. Entre los principales se encuentran las alteraciones de la refracción, pudiéndose presentar una miopía temporal o agudizar esta condición en las mujeres que ya la padecen.
  • Sin embargo, Alejandro Lalama asegura que solo en casos extremos, en los que por ejemplo la mujer dañó o perdió sus lentes, es necesario realizar unos nuevos. “El embarazo influye en la agudeza visual, la mejora o empeora pero de manera temporal. Por esto, no es aconsejable realizarse lentes mientras una persona está en periodo de gestación”, asegura.
  • De igual manera, el embarazo trae consigo la retención de líquidos. Esto puede influir en el normal funcionamiento de la córnea, pues esta parte del ojo también es capaz de retener líquido, lo que eleva su potencia y puede generar también una miopía temporal.
  • La calidad de la lágrima también se ve afectada por el embarazo. “Cuando una mujer está embarazada, la lágrima se vuelve más acuosa, lo que provoca una sensación visual diferente, alterando la calidad de la imagen que percibe la persona”, asegura Lalama.
  • Durante el embarazo, muchas mujeres pueden experimentar un aumento de la sensibilidad a la luz, que se puede ver agravada por las migrañas, que también son frecuentes en esta etapa. Para ello, se recomienda el uso de lentes con protección de luz azul o protección ultravioleta adecuadas.
  • Es importante destacar que el embarazo por sí solo no desarrolla males como el glaucoma, la catarata, queratocono o desprendimiento de retina. No obstante, si la persona ya tiene estas preexistencias, el estado de gestación puede complicar los cuadros debido a la alteración de las hormonas. Cuando la persona ya presenta estas condiciones, es necesario evaluar junto con el oftalmólogo aspectos como el tipo de parto, puesto que la presión que ejerce un parto normal en los ojos puede empeorar el cuadro médico del sistema visual.

3. Sobre los efectos de la menopausia en la salud visual 

  • El principal efecto de la menopausia en la salud visual es el ojo seco y la resequedad. Lalama cuenta que la lágrima está compuesta por 3 capas: lipídica, acuosa y mucinosa. La menopausia puede ocasionar cambios en las 3, lo que genera una mala calidad de la lágrima y, en consecuencia, una mala lubricación del ojo.
  • Si esto sucede, es importante usar lubricantes visuales que permitan mejorar la calidad de la lágrima de las pacientes.
  • Es necesario resaltar que así como existen mujeres que presentan cambios, existen otras pacientes que no, por lo que no es una regla universal. Aún así, se ha evidenciado que este tipo de cambios pueden generar variaciones en la presión ocular del ojo y endurecer el cristalino, lo que puede desencadenar en afecciones más graves.

4. Sobre los cuidados generales de la visión en estas etapas

  • No descuidar el uso regular o permanente de lentes en caso de tener defectos refractivos como miopía, astigmatismo o hipermetropía.
  • No cambiar la graduación de los lentes durante los meses de embarazo y lactancia, ni operarse de cirugía refractiva.
  • Si padece miopía, es importante llevar un seguimiento de la visión, incluyendo el fondo de ojo para evitar cualquier complicación.
  • Si pasa muchas horas frente al computador o dispositivos electrónicos, es importante usar lentes con protección de luz azul para evitar la aparición de ojo seco.
  • Al salir de casa, es indispensable proteger los ojos con el uso de gafas certificadas con protección de rayos ultravioleta.
  • Independientemente de si existen o no molestias en los ojos, se recomienda acudir a la consulta oftalmológica para detectar a tiempo cualquier problema visual y evitar complicaciones.
  • Mujeres con glaucoma o antecedentes de esta patología, con diabetes o hipertensión, deben tener un cuidado especial y tener controles periódicos con los especialistas correspondientes y con el oftalmólogo.
  • Hay que evitar, por completo, el uso del maquillaje de otra persona en todo momento pero, sobre todo, durante los cambios hormonales. “En el ojo de cada persona existen microorganismos únicos que, al prestarse artículos como el rímel, pueden implantarse y resultar infecciosos en otra persona. Es indispensable evitar usar maquillaje o lentes de contacto de otra persona”, puntualiza el especialista.
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