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Rusia y Ucrania intercambiaron ataques con misiles y drones en la noche del 21 al 22 de octubre. En Kiev, las autoridades reportaron al menos 15 heridos por una oleada de misiles balísticos que dañó edificios, la infraestructura del metro del Puente Sur sobre el río Dniéper y zonas comerciales. Los residentes pasaron horas en refugios.

El alcalde Vitali Klitschko confirmó los heridos en la capital, cuatro de ellos hospitalizados. Otras autoridades ucranianas hablaron de víctimas adicionales en otras regiones, entre ellas Járkov. Zelensky denunció tres oleadas de ataques balísticos y acusó a Moscú de apuntar a zonas civiles.

Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus defensas antiaéreas interceptaron 808 drones ucranianos durante la noche. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, dijo que 630 se dirigían hacia la capital y que la mayoría fue derribada a distancia. Se reportaron dos heridos cerca de Moscú y restricciones temporales en aeropuertos.

Los ataques ocurrieron horas después de que el presidente Vladimir Putin aceptara “en principio” reanudar negociaciones tripartitas con Ucrania y Estados Unidos, tras la reunión con el enviado especial Steve Witkoff en San Petersburgo. Washington busca relanzar el diálogo, pero los bombardeos continúan.