Como dice una popular frase: el que se enoja, engorda

Sí, como lo leíste. Un estudio realizado por la Universidad de Yale descubrió que comer enojada puede hacerte engordar, pues tu cuerpo genera estrés y esto segrega cortisol,sustancia que incrementa los niveles de azúcar en la sangre.

De acuerdo con una nutrióloga, las emociones son energía que se transforma en sobrepeso, indigestión, e incluso en un sistema inmunológico débil.

Por si esto fuera poco, hay otra mala noticia. Nuestro mal humor también puede provocar que comamos más de lo normal, pues según los expertos, la mente no procesa que estamos comiendo en exceso y mucho menos por ansiedad.

Así que si eres de las personas que se enoja con facilidad, lo mejor es que trates de despejar tu mente, pues como puedes darte cuenta, tu metabolismo se ve afectado. ¡Ah! Y olvídate de comer enojada, ahora sabes que las consecuencias pueden ser peor.

Fuente de referencia: Salud180

COMPARTE ESTA HISTORIA

Acerca del Autor

Liz Mosquera

Liz Mosquera

Creadora de historias, periodista y comunicadora social. Viajar y fotografiar. Amante de los libros y el café. Lo que no comunica, no existe.

Noticias Relacionadas