‘Cholonización’, la música del ecuatoriano Guanaco para descolonizar la mente

“Muchos padres ecuatorianos utilizan mi música y la música independiente del Ecuador como un escudo de defensa para sus hijos contra el bombardeo mediático, para que no terminen solo oyendo ‘y mi cama hace wiki wiki'”, dice

‘Cholonización’ es el último material discográfico en el que trabaja Guanaco, nombre con el que se conoce artísticamente a Juan Pablo Cobo, un ecuatoriano oriundo de la ciudad de Ambato, en la Sierra de Ecuador.

El término parte de la palabra ‘cholo’, que en algunas regiones de Ecuador tiene una connotación despectiva, aunque su significado real es simplemente para referirse a personas de rasgos mestizos [mezcla de razas indígenas y blancos].

“Nosotros como pueblo andino creo que hemos estado huyendo de la calificación de cholo, por ejemplo, que no creo que está nada mal, es como decir Carioca en Brasil”, explica Guanaco [cuyo nombre artístico hace referencia a un camélido andino], quien señala que “es una cultura, es un mestizaje, es un cúmulo de cosas, una forma de hacer las cosas”. Entonces, se pregunta: “¿por qué no empoderarse de eso? ¿por qué no absorber eso y demostrar al mundo que es más que un término despectivo?”.

MC y beatmaker

Guanaco, de 39 años, se define como un MC [siglas de Maestro de Ceremonias, y se considera así a todo aquél que se dedica a crear letras de rap, recitar, dominación de métricas] y un ‘beatmekar’ [hacedor de ‘beats’ o ritmos, quien se encarga de hacer patrones rítmicos de un tema].

Las creaciones musicales de Guanaco tienen algo muy particular, y es que no se quedan en un rap común, pues sus canciones fusionan el hip hop con música popular y tradicional ecuatoriana, como el albazo, la bomba del Chota, el pasillo, el danzante, el bolero rockolero, entre otros.

Cuenta que los primeros encuentros con la música que recuerda eran en “los desayunos en la casa de mi abuela, con la radio en la cocina” y también de su otra abuela, quien “en navidad, en cumpleaños siempre tocaba el piano”. Además, recuerda que, en su infancia, su madre le regalaba “muchos discos de vinilo”. Esos momentos lo impactaron —dice— y “de alguna forma nunca los aprecié hasta ahora”, que está claro que “eso influye demasiado en mi obra”.

Alrededor de los 10 años ya comenzó a tener un “acercamiento como más frontal hacia la música” con los amigos del barrio donde vivía, “siempre metidos también como en la subcultura, en la cosa del rap, en la cosa del hardcore”; y más adelante “empecé a tener bandas”, a las que no le permitían participar de los programas del colegio, “porque eran siempre como de contenido explícito”.

Fusión “sin ser muy consciente”

En 1997, Guanaco ingresó a la banda Mortero, una agrupación de rap y hardcore, en la que estuvo como rapero durante cinco años, hasta 2002. A partir de entonces comenzó otro proyecto grupal conocido como Sudakaya, en el que estuvo 10 años, hasta el 2012, “nos separamos cinco años y el año pasado volvimos”.

Pero desde un año antes de salir de Mortero y estando con Sudakaya, Guanaco impulsó su carrera como solista, de la que vio su primer fruto en 2005, cuando salió a la luz su álbum ‘Lecciones de Saña y Maña’, “que tuvo bastante impacto en el underground”.

Después vinieron tres discos más: ‘Pesos Pesados Sound System, primer round’; ‘Raíz’ y ‘Blasfemia’.

Su fusión con sonidos tradicionales comenzó desde el primer disco, pero “sin ser esto muy consciente”, explica que “hay muchos samples [muestras], no necesariamente de música ecuatoriana, pero sí de música criolla, de música popular”.

Pero esa fusión se convirtió luego en algo más consciente, en “una búsqueda un poco más activa, saber que eso es lo que me gusta y querer intentar jugar con eso“; y los resultados fueron más claros en el disco ‘Raíz’, que incluyó ritmos como el albazo y el pasillo, aunque aún seguía con una “fórmula que no estaba pulida”.

Blasfemia “llegó donde quería que llegara”

La fusión se consolidó en ‘Blasfemia’, un disco tributo a la música tradicional ecuatoriana, “creo que había una fórmula más clara”.

“Fue un disco súper triste, así como un disco de despecho”, que hizo en “lo más paupérrimo de mi soledad”, puesto que venía de una etapa de depresión y conflicto personal y profesional. Pero terminó convirtiéndose en un álbum “muy ecuatoriano”, porque dicen que a los ecuatorianos “les encanta llorar bailando y les encanta reírse llorando”, en alusión a una realidad muy conocida y es que en Ecuador es común oír música triste y melancólica en cualquier lugar.

El disco salió hace dos años y “todos los viernes, alguien en algún rincón del país levanta una botella y me manda una historia —a través de alguna red social— que está ‘fundido en la bohemia’ escuchando el disco”, cuenta Guanaco; y ese material que le envían lo hace reflexionar que “el disco llegó donde yo quería que llegara”, ya que se convirtió en parte “de ese panorama de la música criolla, de cantina […] la gente chupa [se emborracha] y llora oyendo el disco”.

“Ese disco habla de todo lo más humillante, triste, oscuro y oculto que tienen las personas, de ese lado que no muestras”, describe Guanaco y señala que lo mejor “es que la gente se identificó con eso, porque todos somos así de miserables en un punto de la vida”.

Y llegó Cholonización

‘Cholonización’ está en proceso, pero ya Guanaco ha dado a conocer varios temas, como uno con el mismo nombre del disco. Fue grabado con Emicida, “el rapero más importante de Brasil”. Esa canción “no llega a ser un San Juanito [ritmo andino que se escucha en Ecuador, Perú y Colombia], pero tiene esa sonoridad”, en la melodía incluyeron el instrumento musical birimbao, que utilizan los brasileños para acompañar la capoeira.

El tema ‘Cholonización’, “más allá de verle como un hit, creo que tiene como un espíritu potente, dice cosas importantes”, enfatiza Guanaco y precisa que en esa canción “queda latente el orgullo latino, esta cuestión de conectarnos entre latinoamericanos y de empezar a reconocernos desde lo indígena, desde lo afro, desde lo mestizo, incluso desde la parte europea que pueda tener cada país”, porque “creo que llegó el momento de acabar con los clichés y reconocernos por lo que somos”.

Fuente: actualidad.rt.com
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Sindy Cornejo

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