En la ficción, Mauricio Islas encarna al despiadado narcotraficante José Vicente Solís Armenta, alias El Capo, pero en la vida real, al actor se le estruja el corazón con el amor de sus hijos

Camila, de 14 años, Emiliano de 6 y Frida de tan sólo cuatro meses, llenan la vida de Mauricio alejado del set y le permiten disfrutar de tres etapas muy distintas.

“Estoy feliz de la vida con mi hija (Camila), ahora hago un viaje de sus 15 años, me la llevo de 15 años a Europa”, contó entusiasmado.

Aseguró que “Con Emiliano, acabo de hacer un campamento con él, tiene 6 años y mi bebé que tiene cuatro meses”.

“Entonces son tres etapas mágicas para mí porque me permite disfrutar a cada uno en su momento”, agregó.

El momento favorito con ellos, según la estrella mexicana, “es cuando llego a casa, porque Emiliano sale corriendo donde esté y grita ‘¡papá, papá, papá!’, y llega y me da un abrazo; y Frida llega y le digo ‘¿qué pasó mi amor?’ y me suelta una sonrisa que no tiene precio. Entonces, esos momentos me estrujan el corazón”.

“De hecho ahorita acabo de ir a un campamento y mi hijo me regaló este amuleto, me lo hizo él, dice que es un planeta, que es Júpiter, para que me proteja, lo hizo con tres masas diferentes y aquí lo traigo conmigo”, manifestó.

De hecho, en las redes sociales, el actor ha compartido imágenes con sus retoños con mensajes como “enamorado” de su bebé y “mis hijos son la razón por la que me hice fuerte, pero siguen siendo mi debilidad”.

Fuente: TVy Novelas