El ciclista Michele Scarponi, del equipo Astana, solía a entrenar en su pequeño pueblo, con su inusual compañero Frankje, el loro

 

Su peculiar compañero  inseparable de Scarponi era Frankje, el loro de un vecino que vuela libremente por las tierras de Ancona. Frankje se había encariñado con el corredor y lo acompañaba diariamente en sus entrenamientos.

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Frankje tenía perfectamente controlados sus horarios,  el loro aparecía y volaba a su alrededor, o se posaba sobre él o el manillar de la bici para acompañarlo un trecho.

Scarponi, siempre contento de verlo, subía vídeos a internet de aquellos divertidos encuentros que causaban sensación entre sus seguidores.

a ruota di Frankje ????????????

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Pero estos grandes amigos no volverán a salir juntos a entrenar nunca más, el pasado sábado, el ciclista falleció en un accidente al ser arrollado por una furgoneta en su propio pueblo.

Desde ese día, su peculiar compañero lo espera cada día a la hora de siempre, sin entender muy bien por qué su amigo no llega y por qué en su lugar le esperan en el suelo montones de ramos de flores.

Los vídeos de Scarponi y Frankje se habían vuelto una especie de serie en su Twitter y su Instagram: todo el mundo esperaba el siguiente episodio que, desgraciadamente, ya nunca llegará.

Fuente: Play Ground