Lo que conocemos como “jazmín” es en realidad un género; algunas que crecen como arbustos y otras, trepadoras que crecen alrededor de los árboles o las rejas de las casas.

 

Para trasplantar un jazmín de un sitio a otro:

  • Abre un hoyo con una pala o con tus manos en la tierra donde quieres ubicar tu planta y del tamaño aproximado de ésta. Ten cuidado con las raíces; no las dejes totalmente al descubierto, déjalas con la tierra que ha quedado adherida a ellas.
  • Como las raíces demorarán cierto tiempo en adaptarse a su nuevo espacio, debes cuidar bien de la planta. Riégala con frecuencia y abónala con materia orgánica, como el estiércol.

Si quieres reproducir un jazmín:

Si bien hay varias técnicas para reproducir un jazmín, aquí hemos elegido la del esqueje. Procura hacerlo en primavera o verano, por la mañana.

  • Escoge una rama de tu jazmín que tenga alrededor de 15 centímetros, sea de color verde con tonos marrones y tenga yemas, es decir, pequeñas protuberancias de donde luego salen hojas y tallos. Córtala con unas tijeras de jardinero bien afiladas, por encima del nodo.
  • Plántalo en una maceta pequeña (aproximadamente 10 centímetros de profundidad) con tierra mezclada con perlita y compost orgánico. No lo hundas demasiado. Luego, humedece la tierra con un difusor.
  • Luego de tres semanas, comprueba que todo está bien tironeando lentamente y con mucho cuidado a la planta para comprobar si sus raíces ya están asentadas y ofrecen resistencia.

Nota: para asegurarte de que un esqueje enraíce lo mejor es rociarlo con un enraizaste. Puedes prepararlo tú mismo con lentejas.

Cómo cuidar el jazmín

  • Los jazmines precisan un poco de sol directo cada día para florecer mejor.
  • Poda las ramas viejas.
  • En verano precisan riego abundante; y en invierno, moderado.
  • Ten en cuenta que: si los capullos no se abren, quizá la planta no esté obteniendo luz suficiente; y que, si las hojas se vuelven marrones, está recibiendo mucha luz directa y podrá secarse.
  •  Si vives en una zona con un invierno crudo con heladas, colócalo dentro de un invernadero o en el interior de tu casa.
  •  Si tienes un jazmín en maceta, asegúrate siempre de que tenga un drenaje correcto para que las raíces se mantengan sanas.

Fuente: La Bioguia